La cabaña de escombros es un refugio de supervivencia en la naturaleza extremadamente versátil. Se puede construir en casi cualquier hábitat y no requiere herramientas ni equipos especiales. Crear un refugio efectivo es una de las prioridades más importantes en una situación de supervivencia. La mayoría de las personas perdidas mueren por hipotermia, que podría haberse evitado fácilmente si hubieran construido un refugio simple.

Construcción de cabaña de escombros

El refugio de escombros se construye con palos y cualquier residuo disponible, como hojas, musgo, helechos, corteza, etc. La clave de un buen refugio es aislarse de todas las formas de pérdida de calor. Tu cuerpo puede perder calor a través del contacto directo con el suelo, el viento y simplemente irradiando de tu cuerpo. Por lo tanto, tu refugio debe proporcionar aislamiento y protección contra todos estos elementos.
Un refugio de escombros completo es como un gigantesco saco de dormir resistente al agua, aislado por escombros y unido por palos. Para construir un refugio de escombros:

1.) Selecciona una ubicación que proporcione amplios materiales de construcción (palos y escombros) y que esté a salvo de la caída de ramas, la acumulación de agua y otros peligros.

2.) Apoya una rama robusta en forma de poste de 2,5 metros sobre un tocón, tronco de un árbol o una piedra. Este poste de cresta debe ser lo suficientemente resistente como para soportar su peso. El tamaño del espacio debajo del poste de la cresta debe ser lo suficientemente grande como para adaptarse a tu cuerpo más 15 cm de escombros en todos los lados.

3.) Coloca un palo más corto a lo largo del poste de la cresta en ambos lados, dejando espacio para una puerta. Estos palos más cortos se llaman nervaduras. Los palos de nervaduras deben tocar el suelo aproximadamente 20 cm fuera de donde se ubicaría su cuerpo.

4.) Agrega palos más pequeños encima y perpendiculares a los palos de nervaduras. Estos palos de celosía evitarán que los desechos externos caigan dentro del refugio.

5.) Apila grandes cantidades de escombros frondosos en la parte superior, así como en el interior. Usa los escombros más secos y suaves en el interior más cercano a tu cuerpo. Cuando esté completo, debe haber al menos 90cm de escombros apilados en la parte superior y en todos los lados del refugio.

6.) Puedes colocar más palos en la parte superior para evitar que el viento sople los escombros si es un día ventoso.

7.) Se puede crear un tapón de puerta rellenando una camisa llena de hojas.

Arrástrate adentro, asegurándote de enterrarse en las hojas, de modo que haya un colchón de hojas que te aísle del suelo y por todos lados. Aunque nada como el calor de tu propia cama, una cabaña de escombros te puede salvar la vida.