Este sencillo aparato, que cabe en la palma de la mano y tiene tan pocos elementos que es complicado que se estropee, ha sacado de apuros a más de un excursionista confundido.

Como la aguja de la brújula se alinea por si misma con el campo magnético de la tierra, dicha alineación puede ser influenciada por los objetos metálicos o magnéticos, o por los aparatos electrónicos, que haya alrededor. Por lo general el motivo suele ser artificial: un cuchillo, la hebilla del cinturón, la montura de las gafas, la cámara de fotos o el móvil, los prismáticos, la cremallera, alambradas, tendidos eléctricos, el piolet, cubiertos de acero.
Si el objeto está suficientemente cerca de la brújula, aunque sea tan pequeño como un clip, puede darnos una lectura incorrecta.

Una de las causas más corrientes de desviación de la aguja es otra brújula situada demasiado cerca, esto es, a menos de algunas pulgadas de distancia. Dos excursionistas, comparando las lecturas de sus brújulas o trazando orientaciones en el mismo mapa, pueden tener sus agujas influenciadas mutuamente, de forma que ninguna proporcione una lectura exacta. Rara vez la brújula se estropea por algo que no puedas ver: una perturbación magnética local o un yacimiento de mineral metálico.

Aquí tienes un buen ejemplo de una brújula de calidad: https://www.amazon.es/gp/product/B07JF2GZYT/ref=as_li_qf_asin_il_tl?ie=UTF8&tag=entrepucheros-21&creative=24630&linkCode=as2&creativeASIN=B07JF2GZYT&linkId=c832e9cf5cbacda0e4a0584301dd4997